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Las pérdidas durante la cosecha de soja pueden disminuir el saldo exportable en 567 millones de dólares. El avance tecnológico logrado y la mejora en cantidad y calidad de cosechadoras desde el 2003 al 2006, sumado a la tarea del INTA PRECOP en concientización y capacitación, permitió reducir las pérdidas en un 15%, valuadas en un aumento del saldo exportable de 100 millones de dólares por año. La propuesta actual del INTA PRECOP par el 2007 es lograr reducir los valores actuales en un 18% en los próximos 3 años, aumentando el saldo exportable en otros 100 millones de dólares. También el PRECOP propone reducir las pérdidas actuales de daño mecánico al grano durante la cosecha y postcosecha en un 40% en los próximos 3 años. Las pérdidas de cosecha de soja de la campaña 2005 / 2006 evaluadas por el INTA PRECOP en 7 provincias, indican un promedio de 141 kg/ha, a diferencia de los 166 kg/ha de la campaña 2002 / 2003, reduciéndose las mismas en 25 kg/ha, cifra que, multiplicada por el área de siembra de la presente campaña de 16,05 millones de hectáreas, da un incremento del saldo exportable de 100 millones de dólares anual. Las mejoras sustanciales en los niveles de pérdidas en Soja se detectaron en los 2 últimos años, pero todavía se pueden reducir significativamente, dado el rejuvenecimiento del parque de cosechadoras de 11,5 años de edad promedio en el 2002 a 8,57 a fines del 2006. Por otro lado, la cantidad de cosechadoras disponibles aumentó en los últimos 4 años, de 18.000 en el 2002 a 22.347 en el 2006. Para cumplir el objetivo, se propone entre otras cosas, adelantar el inicio de la cosecha, regular mejor los cabezales y cosechadoras y reducir un 10% la velocidad de avance. La figura del contratista especializado y tecnológicamente actualizado, aparece como aliado al logro de este objetivo.
Las pérdidas durante la cosecha de soja de 141 kg/ha, multiplicadas por el área de siembra de 16,05 M/ha de la campaña 2006 / 2007, representan 2,26 millones de toneladas de granos que quedan en el rastrojo, cantidad que reduce el saldo de exportaciones en aproximadamente los 567 M/U$S.
Este valor, debe mantenerse independientemente al rendimiento del cultivo; la tolerancia será siempre de 90 kg/ha por cosechadora para cualquier rendimiento del cultivo. Estos valores son orientativos y están fijados para condiciones de cultivo buenas, si el cultivo presenta mucha susceptibilidad al desgrane natural (pérdidas de precosecha alta, etc.), la tolerancia por cosechadora debe incrementarse. El proyecto INTA PRECOP trabaja junto al productor, al contratista, al industrial. El desafío está planteado y debemos hacerlo en poco tiempo. El dinero y el tiempo invertido en capacitación y regulación (costo cero) tendrá sólo en soja, un premio de 100 millones de dólares, con los cuales, se podrían adquirir nada menos que 660 cosechadoras de tamaño medio por año.
Mercado de cosechadoras Fue evidente que la cosecha de más de 80 millones de toneladas de la campaña 2005/2006 fue recolectada con mayor rapidez que en los años anteriores, ingresando la cosechadora a tiempo, con un cultivo de madurez apropiada, un grano con poco deterioro climático y escasas pérdidas de precosecha. Todo esto produjo un importante aporte para el logro de la tan anhelada eficiencia de cosecha que pretende el Proyecto PRECOP del INTA. Aún falta un buen número de cosechadoras en Argentina, para permitir bajar la velocidad promedio de avance de las cosechadoras dentro del lote, lo que evidentemente redundaría en una drástica reducción de las pérdidas ocasionadas por la cosechadora (cabezal y cola), mejorando la calidad del grano al reducir el régimen del cilindro de trilla, y por ende, el daño mecánico; por otro lado, con un menor índice de alimentación el sistema de separación y fundamentalmente el de limpieza, posibilita culminar con granos más limpios y sin impurezas en la tolva de la cosechadora, lo que predispone a un mejor almacenamiento y calidad de los mismos en el proceso de industrialización. Resumen: Argentina evidenció una mejora en la disponibilidad de oferta de cosechadoras. Ahora la cosechadora espera al cultivo y no el cultivo maduro a la cosechadora. Por ello, se produjo una reducción en las pérdidas de precosecha, y una disminución de riesgos de pérdidas climáticas. Por otro lado, Argentina no dispone actualmente de un parque de cosechadoras para cosechar 85 millones de toneladas a la velocidad de avance adecuada, lo que posibilitaría menores pérdidas aún y un grano más sano y limpio.
El parque de cosechadoras se rejuveneció un 25% en 4 años, reduciéndose la edad de 11,5 años a 8,57años en el 2006. También el parque creció en oferta: de 18.000 cosechadoras en el año 2002, se pasó a contar con 22.347 activas en el año 2006; en 4 años, la oferta creció en un 24%. Todo esto contribuyó a reducir los 100 millones de dólares de pérdidas durante la cosecha de soja. Los productores y los contratistas no sólo invirtieron en cosechadoras, sino que también arrastraron las ventas de tractores, dado que el crecimiento de la capacidad de trabajo de las cosechadoras provocó un aumento en la capacidad de las tolvas autodescargables, y con ello, la necesidad del recambio de vehículos para traccionarlas. El 45% de los tractores que se venden en Argentina, tienen el destino del seguimiento de los equipos de cosecha, traccionando un acoplado autodescargable; es un dato muy importante a tener en cuenta, dado que el tractor para arrastrar una tolva por el rastrojo cosechado en siembra directa, debe ser ágil, liviano, potente, con tracción asistida y principalmente ergonómico en su puesto de conducción, destacándose la necesidad de estar equipado con neumáticos de alta flotación, principalmente de carcaza radial para evitar huellas y compactación.
Tipos de pérdida durante la cosecha de soja 1- Pérdidas de precosecha Son aquéllas provocadas por causas naturales e inducidas por un ineficiente manejo previo del cultivo, ajenas al proceso de cosecha. Se producen principalmente por desgrane natural, y/o plantas volcadas, que resultan imposibilitadas de ser recolectadas por el cabezal de la cosechadora. Además, las condiciones climáticas adversas afectan la calidad del grano, lo que se traduce en una mayor susceptibilidad al daño mecánico. Las causas que pueden influir para una mayor o menor cantidad de pérdidas de precosecha son:
Las condiciones de escasa oferta de equipos de cosecha en cantidad y calidad, sumadas a la carencia de cultura de eficiencia en la cosecha, dificultan disponer del equipo de cosecha en tiempo y forma, retrasando el inicio de la cosecha y predisponiendo al grano a un mayor daño mecánico, lo cual, hace imprescindible prestar atención a los momentos y lugares donde se pueden presentar pérdidas y daño mecánico al grano.
Pérdidas por cosechadora en Soja
Se debe tener en cuenta que del 100% de las pérdidas por cosechadora en Soja (121 kg/ha), el 70% (85 kg/ha) lo ocasiona el cabezal, y que de esas pérdidas, 48 kg/ha son ocasionados en promedio por el movimiento y fricción, que la barra de corte le imprime a las plantas en el momento del corte, generalmente por exceso de velocidad de avance, falta de recambio de cuchillas o deficiencias en la regulación del sistema (Figura 2). Las pérdidas observadas por altura de corte en gran medida, son ocasionadas por el exceso de velocidad de avance; las cosechadora crecieron más en capacidad de trilla, separación y limpieza que en ancho del cabezal; además los cultivares actuales presentan un mayor índice de cosecha, o sea, tienen menos altura de planta y más rendimiento, lo cual, le permite al sistema de trilla, separación y limpieza trabajar dentro de las tolerancias de pérdida a más velocidad, quedando como siempre la limitación de la barra de corte, mecanismo en el cual no se puede evolucionar, al menos para cosechar en cultivos en siembra directa, o sojas de segunda sobre trigo. De todas las operaciones que realiza la cosechadora, la recolección es la parte más importante. Cuando el cultivo de Soja está en condiciones de ser cosechado, es muy susceptible al desgrane y exige un buen tratamiento durante el corte de la planta y su introducción a la máquina. En las pérdidas producidas por el cabezal, el componente principal es el desgrane (40%), seguido por ramas sueltas (13%), pérdidas de vainas por altura de corte (10%) y vainas sueltas (7%). Las vainas sueltas son provocadas principalmente por el agitamiento de la planta en el momento de corte, sumado al accionamiento del molinete. Las pérdidas por desgrane son principalmente ocasionadas por el movimiento de plantas en el momento del corte, el movimiento lateral al ser desplazada por la cuchilla hacia el puntón (corte tijera), y el movimiento en el mismo sentido de avance de la cosechadora al ser superada la capacidad de corte por la velocidad de avance (550 rpm de mando de cuchilla = 7 km/h) (Figuras 3, 4 y 5).
Soluciones a las pérdidas de cabezal en Soja
Buen equipamiento, mantenimiento de la barra de corte y velocidad de avance que no supere los 7 km/h, será clave para trabajar con bajos niveles de pérdidas.
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