Proyecto Nacional 
Agricultura de Precisión

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Manfredi, Córdoba   República Argentina
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Mercado de Sembradoras II - Análisis de Mercado  Parte I

Autores: Ing. Agr. Mario Bragachini,
Ing. Agr. Andrés Méndez,
Ing. Agr. Axel von Martini
Colaboración en tipeado y diagramación: Sr. Aldo Oscar
Proyecto Agricultura de Precisión - INTA Manfredi

Este artículo forma parte del trabajo "Eslabonamiento Productivo del Sector Maquinaria Agricola Argentina", realizado para el Consejo Federal de Inversiones (Febrero de 2001)

 

Sembradoras Grano Fino: evolución de las ventas

Año

Nº de sembra-doras de grano fino/soja para
Siembra Convencional

Millones de dólares

Nº de sembra-doras de grano fino/soja para Siembra Directa

Millones de dólares

Total sembradoras de grano fino/soja

Millones de dólares

1997

1.260

28

1.530

30

2.790

58

1998

610

14

1.250

29

1.870

43

1999

300

6

1.100

27.5

1.400

33.5

2000

220

4

1.050

28.3

1.270

32.3

Fuente: INTA Manfredi

 

Sembradoras Grano Grueso: evolución de las ventas

Año

Nº de sembra-doras de grano grueso para
Siembra Convencional

Millones de dólares

Nº de sembra-doras de grano grueso para Siembra Directa

Millones de dólares

Total sembradoras

Millones de dólares

1997

1.520

24

1.350

26

2.870

50

1998

1.050

21

1.330

37

2.375

58

1999

300

6

1.300

40.5

1.600

46.5

2000

230

4.6

1.250

41.2

1.480

45.8

Fuente: INTA Manfredi

 

Tanto en grano fino como en grueso las sembradoras para labranza convencional de los últimos años son idénticas a las de Siembra Directa solo que con menor equipamiento de corte de rastrojo y sin equipo de fertilización, por lo tanto de menor precio. También es claro el incremento del valor unitario de las sembradoras por mayor equipamiento de fertilización, mayor tecnología en los distribuidores (en su mayoría neumáticos), mayor ancho de siembra, autonomía y Kg por cuerpos. Esto se ve reflejado en las cifras al caer el número de ventas manteniendo el volumen de la inversión.

 

Total de sembradoras vendidas y capital comercializado

Total de sembradoras
Año

Nº de equipos

Millones de dólares

1997

5.660

108

1998

4.245

101

1999

3.000

80

2000

2.750

78.1

Fuente: INTA Manfredi

En 1998 hubo predominio de sembradoras de Siembra Directa 80% y de ellas el 70% con Kit de fertilización. El 93% de las sembradoras vendidas fueron de origen nacional, el 4% brasileño y el 3% americano aproximadamente.

El mercado de sembradoras del año 1999 experimentó una caída del 30% en el número de máquinas vendidas, pasando de 4.250 a 3.000 sembradoras del año 98 al 99 respectivamente, ahora bien como el nivel de equipamiento y tamaño de las sembradoras creció, el monto de inversión decreció solo un 20% pasando de 101 a 80 millones de dólares para los años 98 y 99 respectivamente. La venta de sembradoras para el año 2000 fueron similares a las del 99 en cuanto al monto de inversión pero con una cantidad menor de unidades, estimadas en 2.750 sembradoras con una inversión similar dado el mayor tamaño y equipamiento de las máquinas vendidas.

A los 80 millones de dólares del año 1999 invertidos en sembradoras se le deben añadir unos 6 millones de dólares que venden anualmente los fabricantes en equipamiento para S.D. y fertilización como kit original y unos 10 millones más que venden los diferentes agropartistas, como equipamiento no original y repuestos lo que hace un total de 96 millones de dólares que anualmente son invertidos en sembradoras significando para el año 2000 casi el 20% del total facturado de toda la maquinaria agrícola en su conjunto.

Ahora bien, como del rubro maquinaria, la sembradora es uno de los de mayor representatividad de la industria nacional, más del 92%, la representatividad del rubro sembradora dentro de la industria nacional en el año 2000 alcanzó al 32% de lo facturado aproximadamente. O sea que cada $10 fabricados como Maquinaria Agrícola en Argentina, $3 son dedicados a la sembradora y sus accesorios. Esto demuestra que el fabricante argentino de sembradora es competitivo en Argentina.

 

Potencialidad del mercado de sembradoras en Argentina

El mercado de sembradoras en Argentina crecerá debido a varios factores: crecimiento de la S. D., estimándose que el actual 38% del área a nivel nacional pasará al 55% para el año 2004, existiendo zonas como el Dpto. Marcos Juárez, en Córdoba, que presenta el 90% del área en directa en la campaña 99/00.

Dentro de las amenazas que enfrenta el sector se pueden señalar: fuerte atomización del mercado existiendo aproximadamente unos 37 fabricantes argentinos y no menos de 7 importadores, lo que abre un gran abanico de posibilidades para los productores demandantes, siendo difícil para los industriales continuar siendo competitivos en la actual coyuntura económica del sector. Este trabajo trata de clarificar algunas tendencias, pero la demanda exigirá nuevos equipamientos de siembra y reducción del precio final de las sembradoras.

Se debe agudizar el ingenio industrial y de procesos tendientes a la reducción del costo de fabricación y comercialización ya que la sembradoras en Argentina son costosas, como ejemplo, un rubro que permitirá bajar costos de producción es el corte y plegado de chapa; actualmente las fábricas lo tercerizan a costos que muchas veces duplican los valores aceptables, esto no indica la falta de conveniencia de la tercerización sino la ineficiencia de estructura de costos de los tercerizadores.

Las principales fábricas tradicionales salvo raras excepciones poseen una estructura muy pesada, ineficiente y costosa, lo cual encarece el producto, esto hace pensar en un urgente proceso de reingeniería empresarial con modernización y achicamiento de las estructuras, o bien trabajar fuerte para mejorar la participación en el mercado nacional, con miras a la exportación a corto plazo para mantener la estructura actual.

El mercado brasileño vende entre 8.500 a 9.000 sembradoras/año, pero para el año 2000 las ventas estimadas fueron de 8.000 unidades y la inversión se encontrará equiparada al año 99 por la compra de máquinas de mayor ancho y equipamiento.

El mercado de sembradoras en Argentina con 37 fabricantes y 9 importadores para 80 millones de dólares de venta anual, se encuentra muy atomizado lo que provoca un mayor costo de construcción (pequeñas series) y poco margen de inversión para desarrollo, disminuyendo la permanencia de los modelos en el mercado, encareciendo el costo final y aminorando la competitividad del sector.

Un análisis muy simple indica que el diseño de un prototipo, (construcción, pruebas, modificaciones, realización de la matricería, marketing de lanzamiento, publicidad, etc.) más la matricería de fabricación en serie, representan un costo promedio aproximado de $300.000, en Argentina al existir 37 fabricantes, se construyen en promedio 30 prototipos por año teniendo en cuenta versiones mejoradas y distintos tamaños de un mismo modelo esto representa unos 9.000.000 de dólares/año, representando el 12,32% del monto facturado por los fabricantes argentinos. Al reducirse en un 50% la cantidad de firma fabricantes se podría reducir en un 50% la cantidad de dinero invertido en prototipos, lo que se traducirá en una reducción del precio final de la sembradora del orden del 5%, aumentando la competitividad de las sembradoras argentinas frente a opciones importadas, provocando una defensa de la cantidad de puestos de trabajo. Concentración, asociación, especialización, aumento de la producción en serie, mejoras en las compras, etc. significa defensa y crecimiento de los puestos de trabajo.

De los 37 fabricantes existen solo 9 empresas que superan el 6 % de participación del mercado y ellas son, por orden alfabético: (a los 37 fabricantes se le sumarán 3 o 4 nuevos en ExpoChacra).

  1. Agrometal
  2. Apache
  3. Bertini
  4. Crucianelli
  5. Erca
  6. Gherardi
  7. Giorgi
  8. John Deere Argentina
  9. Pierobón

Estas 9 firmas representan más del 65 % de las máquinas vendidas durante el año 2000, existiendo otro tanto de firmas que fabrican entre 50 y 150 máquinas al año y el resto menos de 50 unidades/año. Ahora bien, la pregunta es, que sucede con el resto de las fábricas de menor escala, no siempre la escala define la conveniencia de seguir en el rubro, sino que el perfil de la empresa, el grado de eficiencia en los diferentes aspectos (diseño, calidad y eficiencia constructiva, capacidad de innovación, operatoria de venta y marketing), pueden definir el perfil futuro, que podrá seguir 3 caminos diferentes, crecer y tomar mayor porción del mercado, rediseñar la estrategia y transformarse en agropartista de alta especialización dentro del rubro y proveer componentes a otras firmas o bien cambiar de rubro apostando a la defensa de la fuente de trabajo industrial.

 

Clasificación de las sembradoras del mercado argentino

 

Ofertas del mercado argentino

Entre los casi 40 fabricantes argentinos, más los kit de mejoras y modificaciones de los agropartistas y los casi 10 importadores de Brasil y EE.UU., se cubre completamente la gama demandada por los equipos de siembra para pastura, grano grueso y fino tanto en convencional, labranza reducida y S.D. También existen ofertas muy variadas en cuanto al sistema de traslado, tipo de tolva y las alternativas de simple y doble fertilización para tractores desde 70 a 300 CV.

El desarrollo tecnológico de las sembradoras fabricadas en Argentina en los últimos años en S.D. fue en gran medida inspirado en los cuerpos de siembra americanos líderes como John Deere, Great Plaints, Kinze, Case, Flexicoil, etc.

Por otro lado la gran diversidad de cultivos y la gran amplitud de latitud de la producción agrícola argentina desde el sur de Bahía Blanca hasta el norte de Jujuy pasando por diferentes tipos de suelo, desde arcillosos a los arenosos o los vertisoles de Entre Ríos, sumado a los cultivos regionales como poroto, algodón, maní, arroz y el grado variable de descomposición del rastrojo según zonas caracteriza a un mercado muy diverso en sus requerimientos "no existe la sembradora ideal para todo el país". Las ofertas y demandas se ampliaron con la fertilización sólida o líquida necesaria, la característica de cambio de escala que modifica el tamaño, el contratismo de servicio de siembra y el asociativismo en el uso de la maquinaria requiere un sistema de transporte ágil para caminos y rutas angostas, caracterizando a la sembradora argentina, donde el sistema de transporte es tan importante que muchas veces define la compra de una u otra opción alternativa.

Todo ello implica en gran parte la existencia de muchas marcas y modelos que entre los fabricantes del país e importadores superan los 100 tipos de máquinas diferentes.

La competitividad de las sembradoras fabricadas en Argentina queda demostrada en que el 94% del mercado es de origen nacional con una pequeña participación de máquinas importadas desde EE.UU. y Brasil. Esto demuestra que cuando el producto ofrecido satisface la demanda a un precio competitivo, el productor se inclina por la Maquinaria Argentina.

Al resumir lo expresado anteriormente queda muy claro que el mercado de sembradoras en Argentina pasa por sembradoras para S.D., con kit de fertilización simple y doble, de buen ancho de labor y autonomía y con facilidad de traslado. También está claro que las principales marcas de sembradoras en su diseño de tren de siembra tanto para grano grueso y grano fino/soja se inspiraron mucho en los diseños de EE.UU, pero como las características agroclimáticas de Argentina, donde la rotación maíz/trigo/soja en 2 años es preponderante y la gran amplitud en latitud del área agrícola Argentina, provoca situaciones de rastrojo, humedad, fertilidad, sumado a la relación costo beneficio, commodities/insumos muy particulares y distintas, provocan una demanda regional donde resulta difícil definir a nivel nacional cual es el tipo de máquina de grano fino o grueso que mejor se adapta.

Argentina se diferencia en mucho de las condiciones de Brasil por su menor temperatura y régimen pluviométrico, tipo de suelo, necesidad de fertilización, por otro lado si se compara con EE.UU. también son muchas las diferencias ya que en EE.UU. el cinturón maicero/sojero no realiza el doble cultivo, el suelo se congela, existen meses de mucha nieve, la secuencia es maíz/soja o maíz/maíz, con solo el 15% del área realizada en S.D continua, por otro lado la fertilización se realiza en cobertura total previa a la siembra y muy poco con la sembradora. Todo ello conlleva a que Argentina necesite en un futuro cercano sembradoras de diseño orientado a las condiciones argentinas. En el caso de grano grueso existen ejemplos claros como John Deere Argentina que disponiendo de sembradoras de diseño americano por un lado y brasilero por otro, para poder acceder a parte del mercado de sembradoras de grano grueso debió fabricar un chasis con una configuración de tren de siembra, fertilización y sistema de traslado adaptado a la Argentina. A la empresa Agco le sucedió algo similar y Case no introdujo su sembradora americana por falta de adaptación.

Por otro lado en siembra de grano fino/soja la configuración americana de sistema monodisco y zapata que en un principio revolucionó el mercado hoy ya necesita de sistemas con kit de adaptación de cuchillas de corte y remoción dada la evolución del rastrojo en lotes con más de 5 años de S.D. continua.

Seguramente el poseer condiciones particulares y en muchos casos regionales explique y justifique la existencia de 37 fabricantes y 7 importadores, cada uno con una porción del mercado cautivo. El poseer condiciones particulares si bien indirectamente provoca una especie de barrera para-arancelaria al ingreso de sembradoras importadas, también provoca que las sembradoras tal cual se diseñan en Argentina tengan poca posibilidad de adaptación en países limítrofes o EE.UU y Europa. Si bien existen intentos de fabricantes nacionales de exportar las máquinas argentinas, Agrometal a EE.UU. (maní y algodón) y Bertini a Inglaterra (S.D neumática), siempre se han tenido que realizar modelos diferentes a los vendidos en Argentina para adaptarlos a las exigencias del mercado importador.

Solo países como Uruguay, Paraguay y últimamente Bolivia aceptan el tipo de sembradora Argentina pero en volumen reducido. El hecho de poseer modelos particulares para un mercado particular, encarece el costo de fabricación al reducir la escala de serie de construcción, reduciendo la competitividad en el mercado interno y externo.

Para solucionar en parte este problema se deben realizar diseños con el concepto de familia de máquina donde entre un modelo y otro compartan la mayor cantidad de componentes, o sea sistemas modulados aún entre sembradoras de grano grueso y fino. Esto de intercambiar componentes entre modelos de un mismo fabricante, da lugar a recordar que es una muy buena medida realizarlos entre fabricantes de un mismo rubro. La hipercompetitividad del mercado actual obliga a vencer viejos prejuicios y evolucionar en todo sentido.

De estas últimas acotaciones sobre la particularidad que presenta la demanda del mercado argentino de sembradoras se puede resumir que junto con las pulverizadoras autopropulsadas son los rubros del mercado que menos participación existe de lo importado a pesar que se han realizado y se están realizando intentos con mucha inversión desde EE.UU y Brasil.

Esta alta competitividad de la maquinaria Argentina (sembradoras y pulverizadoras) si bien deja por el momento tranquilo a los fabricantes no se debe descartar que una vez reactivado el mercado de sembradoras, que en situaciones normales puede llegar a 3.800 máquinas/año y unos 120 millones de dólares. Las multinacionales se instalarán en Argentina para construir chasis de características particulares, para ensamblar los distribuidores y trenes de siembra de serie, recuperando la competitividad que hoy no poseen, sumado a la tecnología en electrónica y siembra inteligente ya desarrollada.

El mensaje de este análisis es que se está frente de un mercado deprimido, muy atomizado, que resulta poco alentador para las multinacionales, pero que en un futuro y frente a una reactivación puede resultar tentador para fabricantes como John Deere, Case, New Holland, Agco, Great Plaints, Krause (EE.UU) y John Deere, Agco, Semeato, Jumil, Franhauser, Baldan, Super Tatu, etc (Brasil).

La facturación actual del rubro sembradora dominado por la industria nacional de 80 millones de dólares/año puede incrementarse en los próximos años a 120 millones, o sea crecer un 50% la inversión, para estabilizarse en esa cifra por unos años.

Ingenio industrial, profesionalización en el diseño con mayores inversiones en desarrollo, mejoras en los procesos constructivos, garantía de calidad, buen servicio, creatividad en el marketing y evolución en el nivel de capacitación empresarial, con una mayor participación en las decisiones políticas a nivel de Secretaria de Industria serán los factores que permitirán a la industria argentina seguir siendo competitivos en el mercado interno de sembradoras y comenzar un trabajo importante de captura de nichos de mercado en el resto del mundo.

El gran desarrollo tecnológico de la S.D. en Argentina se puede exportar como proyecto completo a países donde esta tecnología se encuentra en estado embrionario, donde no se excluyen países importantes que aún no despertaron sobre las bondades que posee la S.D. sobre la conservación de los recursos no renovables. En muy pocos años Argentina superará el 50% del área de S.D. y se transformará en líder mundial de esta tecnología, INTA, CREA, AAPRESID y algunas Facultades de Agronomía e Ingeniería poseen tecnología exportable y ello debe ser aprovechado en forma integral donde la maquinaria agrícola tenga un protagonismo especial.

La idea es vender un proyecto llave en mano donde la maquinaria sea un insumo tecnológico de alto valor agregado. Será muy difícil vender sembradoras de S.D. en otros países sin un soporte agronómico integral. Argentina lo puede hacer con excelente nivel.

 

Aspectos técnicos de las sembradoras del mercado argentino

En el mercado argentino de sembradoras prácticamente se encuentran todas las variantes de equipamiento disponibles a nivel mundial.

  • Sembradora de grano grueso (tendencias)

Distribuidor de semillas: los avances genéticos en todos los cultivos ha provocado que cada semilla producida posea un alto valor agregado en investigación, desarrollo y producción, y si bien hasta ahora eso se daba solamente en semillas híbridas como maíz, girasol o sorgo, ahora se está comenzando a generalizar, en variedades (ejemplo: trigos franceses o sojas RR).

El alto costo de la semilla provoca que durante la selección, el semillero trate de descartar la menor cantidad, con el menor movimiento de calibración posible dado que las semillas eliminadas son sinónimos de aumento de costo y el exceso de calibración implica daños mecánicos con reducción de energía y poder germinativo. En resumen, en un futuro la semilla serán más costosa y menos calibrada. Desde el punto de vista mecánico de la sembradora ello implica que para maíz y girasol, cultivos que presentan semillas de formas irregulares, con pocas semillas por metro lineal y pobre mecanismo de compensación frente a desuniformidad de distancia en la línea, los distribuidores neumáticos sean la solución (figs. 1 y 2).


Figura 1: distribuidor neumático por succión 
con placa con
medio alveolo 
sin enrasador.

Figura 2: distribuidor neumático de succión 
con placa de acero
inoxidable y enrasador.

Figura 3: distribuidor
mecánico de precisión
 de dedos.

  

Los fabricantes respondiendo a las exigencias del mercado ya poseen distribuidores neumáticos como opcionales o estándar en sus modelos de grano grueso. En el mercado existen un predominio de distribuidores neumáticos por succión en las siguientes marcas, Agroindustrial, Agrometal, Apache, Ascanelli, Crucianelli, Dolbi, Fabimag, Fercam, Gherardi, Giorgi, John Deere, Pierobon, Pla, Schiarre, Tedeschi, etc. en todos los casos los distribuidores son importados de Europa con placa de acero inoxidable y enrasador, salvo el caso de John Deere que si bien es por succión, no requiere enrasador y la placa es de material plástico con un medio alveolo que localiza la semilla y la retiene por succión neumática de bajo requerimiento.

Por el lado de los distribuidores por presión, entre los nacionales está la firma Bertini con un distribuidor de fabricación propia muy probado y Agco entre las opciones importadas con distribuidores fabricados en EE.UU. Por otra parte ya existen kits de adaptación de distribuidores neumáticos italianos y alemanes que se colocan a las sembradoras mecánicas usadas (alemán Semagra e italiano Materman).

En cuanto a los distribuidores mecánicos existen varios tipos, todos ellos por placa y alvéolos, ya sea placa inclinada u horizontal con salida central o lateral con muy buena precisión de siembra aún mejor que las neumáticas cuando se selecciona bien el diámetro del alveolo con semilla bien calibrada y la velocidad de siembra no supere los 6 km/h, dos factores que muy pocas veces se conjugan, de allí la ventaja del distribuidor neumático que si bien no siembra con precisión las semillas sin calibrar, puede si adaptarse rápidamente a diferentes calibres sin cambios de placa y también mantener la calidad de distribución a velocidades superiores a los 7 km.

Argentina es el país que más desarrollo tecnológico posee en sembradoras monograno de placas dado que los países desarrollados ya abandonaron el sistema 20 años atrás. En el caso de EE.UU fue reemplazado unos 15 años atrás por distribuidores de precisión por dedos, que en Argentina los comercializan algunas marcas como John Deere, Tanzi y Agrometal entre otros (fig.3).

El desarrollo alcanzado en los distribuidores de placa con alvéolo en Argentina es muy importante y único en el mundo. La industria brasilera de sembradoras no está quieta en cuanto a la construcción de distribuidores neumáticos.

 

El distribuidor neumático en Brasil

Brasil posee fabricantes como Tatu/Marchesan que desarrolló un distribuidor similar al Accord (alemán), Jumil imitó a Monosem (francés), Frankhauser equipó a sus sembradoras con el distribuidor Tatu/Marchesan y la otra gran empresa de sembradoras que es Semeato está desarrollando su propio distribuidor neumático, todos estos distribuidores son por succión con placa de acero inoxidable y enrasador. John Deere/SLC coloca al igual que en EE.UU y Argentina el distribuidor neumático tipo Max Emerge o sea por succión con placa de plástico con 50% de concavidad de alveolo y sin enrasador. Esto marca una tendencia brasilera hacia el distribuidor neumático al igual que en Argentina a pesar que en Brasil el cultivo de girasol está recién iniciándose con solo 100.000 ha, pero con rápido crecimiento. Es para destacar que Brasil también posee difusión del distribuidor de dedos (mecánico de precisión) pero los distribuidores más difundidos son los de placa horizontal con un menor desarrollo tecnológico que los fabricados en Argentina.

 

Resumen

La tendencia será en sembradoras de grano grueso, fundamentalmente para girasol y maíz a los distribuidores neumáticos, en Brasil ya existen 3 fabricantes de distribuidores neumáticos con un costo menor que los europeos pero de inferior calidad. Esto indicaría la necesidad de construir en Argentina un buen distribuidor para ser colocado en la gran mayoría de marcas existentes. Existen desarrollos nacionales que con un fuerte apoyo económico pueden mejorar el diseño y el proceso de fabricación con reducción de costos, el desarrollo hasta ahora fue realizado por personal técnico relacionado a la empresa Corti.

La tecnología existe pero la escala de producción no justifica que lo realice una marca de sembradora para su colocación exclusiva sino un agropartista con calidad y precio competitivo para ser vendido a todo el resto de los fabricantes. Este ejemplo puede servir para comenzar un proceso de asociativismo industrial donde el aporte de varios fabricantes (los que dominan el 70% del mercado son 8), cada uno aporta 1/8 parte para el desarrollo y venden el 70% del mercado siendo competitivo en calidad y precio. Mientras que de la otra forma se invierte el 100% en el desarrollo para vender 1/8 parte, el ejemplo es claro y contundente y ya no pasa por conveniencia industrial, sino como una poderosa herramienta para mantenerse en el mercado. El problema de falta de inversión en desarrollo, de falta de escala de fabricación se supera con ingenio revolucionario superando el individualismo y el orgullo, el mundo cambió y para seguir progresando en un mundo hipercompetitivo se necesita una cuota de audacia industrial que los industriales argentinos deberán asumir a muy corto plazo.

Los períodos de crisis pueden servir para tomar decisiones de fondo, cuando ello ocurre la crisis deja un saldo altamente positivo. La crisis sin cambios deja solo heridas de lenta cicatrización.

 

Caño de bajada

Tanto los distribuidores mecánicos como los neumáticos dependen de su eficiencia de distribución en la línea de siembra, del rebote que se produzca en el caño de bajada de la sembradora y la altura de caída libre.

Los mejores caños aparentan ser los que poseen forma rectangular con el lado más largo siguiendo la línea de siembra y achicándose al llegar a la salida con una leve inclinación en sentido contrario al avance de la sembradora (hacia atrás) (fig. 4). De esta manera se disminuye el efecto de la velocidad entre el suelo y la semilla disminuyendo el rebote en el fondo del surco (fig. 5).

 



Figura nº 4: diseño de caño de bajada 
de boca rectangular y salida curva que 
reduce el rebote en el fondo del surco.
Figura nº 5: ubicación correcta en el tren de siembra.

 

Tolvas de almacenaje de semilla y fertilizante (tendencias)

Siguiendo con las tendencias, el mercado está dividido en cuanto al tipo de tolvas de semillas, dado que existen productores que prefieren monotolva y otros tolvas individuales de plástico, principalmente porque resulta más práctico para la realización de ensayos con cultivos distintos o ensayos en franjas con sembradora dividida.

Ahora bien en lo que hay coincidencia es en cuanto al aumento de la capacidad de las tolvas y el material de construcción para semilla, si es monotolva son de chapa y si son tolvas individuales son de plástico. Las monotolvas son preferidas para la siembra de soja dada la frecuencia de recarga y su facilidad para trabajar en la misma al realizarlo a granel con los sinfines de carga muy difundidos.

Las tolvas para fertilización más requeridas son de material plástico, tipo monotolva, con dispositivo de fácil limpieza y en el caso de ser de chapa estas deben estar pintadas con pintura Epoxi.

Aclaración: el manejo de la semilla de soja a granel con curado e inoculado simultaneo realizado por sinfines tradicionales puede traer problemas de alteración de tegumento y rotura de semilla. Se aconseja utilizar sinfines recubiertos por cerdas plásticas "sistema METTFER" o bien el sistema brasileño con sinfín con borde de caucho o  plástico dentado.

 

Cambios de dosificación de semilla y fertilizante

En cuanto a los cambios de densidad de siembra, la tendencia del mercado apunta a la practicidad operativa que ofrecen las cajas de cambio en baño de aceite con 27 marchas más una alta y baja, con una buena tabla de siembra colocada en un lugar visible de la sembradora.

Fig. 6: esquema del planteo de siembra para la 
realización de ensayos para ser evaluados con 
monitor de rendimiento satelital.

El sistema de mando del tren cinemático en las sembradoras que suben y bajan el bastidor, es comandado por una rueda articulada por presión de resorte regulable, de un diámetro y diseño que tolere las cuevas de peludos y hormigueros que existen en S.D. y con un neumático de diseño pantanera para evitar patinamiento. Cuando la sembradora posee más de 10 cuerpos y fertilización es necesario una doble rueda de transmisión dividiendo el tren cinemático en dos (fig. 6). Esto abre un gran campo de trabajo para la realización de ensayos en franja con densidad de siembra y dosis de fertilizante diferentes, metodología de ensayos en el gran cultivo difundida por el Proyecto de Agricultura de Precisión del INTA Manfredi y adoptada por los productores líderes que cosechan con monitor de rendimiento.

 

Bastidores

En el mercado de sembradoras de grano grueso existen 2 tipos de bastidores, los que a través de su sistema hidráulico levantan toda la máquina y los que solo suben y bajan los trenes de siembra y fertilización. Estos últimos poseen la ventaja de requerir menor presión y caudal al sistema hidráulico del tractor, el diseño para traslado es más sencillo, pero por otro lado poseen un menor aprovechamiento de los kg sobre los cuerpos en cuanto a penetración en suelos duros, necesitando el aditamento de quillas de succión que cuando el suelo está húmedo y con rastrojo húmedo y abundante provocan frecuentes atoraduras o bien desmejoran el ambiente de localización de la semilla. Por otro lado resulta una máquina con menor copiado las irregularidades debido a que los resortes de carga trabajan con ciertas limitaciones, disminuyendo también las posibilidades de puesta a punto frente a situaciones diversas de siembra. Otra desventaja es el costo de construcción y el desgaste de una gran cantidad de elementos móviles.

En cambio las sembradoras que solo suben o bajan el bastidor presentan la desventaja de requerir tractores con caudal y presión de aceite mayor, pero por su diseño de los trenes de siembra con paralelogramos largos de gran amplitud apoyados sobre ruedas limitadoras que le otorga un amplio copiado con poca variación de carga. Al independizar el cuerpo del bastidor prácticamente le otorga una facilidad de diseño y una practicidad de regulación de los cuerpos fertilizadores y de corte de rastrojo ya que a través de la variación del recorrido de los cilindros hidráulicos se varía la profundidad de trabajo en forma independiente al cuerpo de siembra. Frente al problema de falta de tractores con hidráulicos potentes, las sembradoras con bastidores que suben y bajan en forma completa en cabeceras, podrían incorporar la alternativa de trailer de fertilizante enganchado detrás de la sembradora, para disminuir el peso de la misma y aumentar su autonomía.

 

Sistema de traslado

En cuanto a los sistemas de traslado existen en el mercado 3 variantes, todas ellas tendientes a facilitar la operatividad de traspaso desde la posición de trabajo con gran ancho de trabajo a la posición de traslado con ancho no mayor a 4,2 m, aunque el límite permitido es 3,5 m. Los 3 sistemas son: el autotrailer, el plegable y el de ruedas autocentrantes con traslado longitudinal. Los 2 primeros diseños poseen limitantes en cuanto al ancho de la sembradora, por el largo de la lanza, pero al trabajar mantienen una mejor línea sin desplazamientos laterales.

Las sembradoras de traslado longitudinal con rueda autocentrante en cambio permiten un ancho mayor sin problemas como así también una fácil adaptación al funcionamiento en tandem, dado que la lanza es articulada. Este tipo de sembradoras con 4 patas de apoyo fijas presentan problemas de excesiva torsión del bastidor en traslado, por lo que sería muy conveniente trabajar con sistemas de resortes en por lo menos 2 patas ya sea resorte mecánico o bien pulmones neumohidráulicos con una llave de bloqueo.

 

Situación de la fertilización en Argentina

En la pampa húmeda el trigo y el maíz son los cultivos que más se fertilizan (75-80 % del área). Esto no significa que sean los cultivos que más nutrientes exportan, ya que la soja extrae igual o más, y solamente se fertiliza en un 20% del área sembrada de 10,16 millones de hectáreas, por ende, el consumo de fertilizantes será prioritario en este cultivo.

Los productos de mayor demanda son: Urea, UAN, Fosfato Diamónico, Fosfato Monoamónico, y más recientemente las mezclas azufradas.

Por otro lado, la siembra directa provoca una mayor demanda de fertilizante que el sistema de labranza convencional, ya que la SD, por su menor temperatura de suelo, provoca una menor mineralización de la materia orgánica, por otro lado la descomposición de la paja por parte de los microorganismos del suelo hace que estos retengan el nitrógeno disponible del suelo.

El mayor consumo de nutrientes N, P, K y S, se da también por un incremento de los rendimientos debido a una mayor acumulación de agua en el perfil (mayor infiltración y menor pérdida por evaporación).

Dentro de las amenazas de la agricultura, Argentina está en primer lugar, el tema de seguir como hasta ahora con una agricultura extractiva va a cambiar lo más rápido posible a una agricultura de reposición de nutrientes.

 

Fig. 7: cuadro donde se muestra la exportación de nutrientes y la aplicación deficiente de fertilizantes.

Hasta el momento solo se repone el 46% del fósforo y el 21% del Nitrógeno que se exporta anualmente con los granos (fig. 7). El productor actúa como si tuviera un tonel lleno de agua (nutrientes en el suelo) del cual se ha ido sacando agua con un jarro durante 80 años, hoy en muchas zonas, por más que se incline el tonel no llegamos ni siquiera a llenar la mitad del jarro con los nutrientes necesarios, encontrándose ya en niveles críticos para seguir produciendo en forma sustentable.

Esta es la razón por la cual necesariamente se cambiará a una agricultura de reposición que significa por lo menos aportar al suelo lo que la cosecha extrae.

Se estima que el mercado de fertilizantes en el término de 5 años debería aumentar por lo menos en un 50% para mantener los rendimientos y la producción actual (incremento constante de rendimiento de grano).

La genética junto a otras tecnologías, producen un incremento en la extracción de nutrientes por hectárea cada vez mayor, debido a los mayores rendimientos, en los últimos 10 años se pasó de una producción de grano de 35 a 65 millones de toneladas con un área de siembra levemente superior, lo que provocó que la extracción de nutrientes también creciera: N 38%, P en un 55% y K en un 42% y el S en un 43%.

Los cambios positivos en el sistema de producción ya comenzaron, por el lado de la incorporación de la siembra directa, que mejora la estructura de los suelos, recuperando su actividad biológica, pero eso no alcanza para reponer lo que sacamos, ya estamos comprometiendo el futuro de nuestros descendientes, de allí la importancia de cambiar de una agricultura de extracción a una agricultura de reposición.

La maquinaria agrícola posee también un potencial importante de desarrollo frente a esta necesidad concreta de un incremento en el uso de fertilizantes en Argentina de los actuales 1,5 a 1,7 millones de toneladas a por lo menos 2,5 millones para los próximos 5 años.

 

Fertilización durante la siembra

En cuanto al sistema de fertilización en el mercado existen todas las posibilidades de distribuidores e incorporadores tanto en doble como en simple fertilización líquida o sólida.

Distribuidores de fertilizante de rodillos tipo chevron y tipo sinfín con caída libre o bien el sistema de rodillo multilínea con traslado por aire a cada cuerpo incorporador o a un sistema divisor (esto último más para sembradoras air drill de gran ancho de labor). En la mayoría de los casos la variación de la dosificación se realiza por el cambio de la relación de trasmisión del tren cinemático por medio de una caja de cambio en baño de aceite o por medio del cambio de cadena en los engranajes que se encuentran libres; con una tabla de kg/ha de acuerdo a los tipos de fertilizantes más utilizados, ej: urea granulada, fosfato diamónico y monoamónico que presentan una gran variación en su granulometría y peso específico lo provocan en muchos casos variaciones de dosificación importante en igual relación de tren cinemático.

El depósito de fertilizante debe presentar características que garanticen la no corrosión frente a un producto altamente corrosivo (principalmente los fertilizantes nitrogenados). Como la tendencia futura indica el manejo del fertilizante a granel, los depósitos monotolvas de gran capacidad serán los ideales, con una tapa hermética de fácil apertura y una rampa con escalera de fácil acceso. Otra exigencia que demanda el mercado es la facilidad de limpieza, lo que garantiza su frecuente realización.

Como las sembradoras en su gran mayoría a futuro presentarán la doble fertilización, también se requiere que la tolva tenga un sistema de bafle móvil para cambiar la proporcionalidad de carga de acuerdo a las exigencias, hasta llegar también a pensar que en muchos casos podrá ser utilizada como tolva de semilla para aumentar la capacidad o bien para sembrar trigo con sembradora de grano grueso 52/26cm o bien soja a 26 cm ej: ciclos cortos o largos en fecha tardía. El material inalterable es el plástico o el acero inoxidable, este último de alto costo, en el caso de tolvas de chapa, las mismas deberían ser pintadas con pinturas especiales (Epoxi).


Figura 8: esquema de fertilización líquida o sólida 
donde el depósito es enganchado detrás de la 
sembradora.

Fuente INTA Pergamino

  

Crecerá también el uso de carros trailer con 3 o 4 ruedas enganchados detrás de la sembradora, con kit de dosificación de sólido con expulsión de aire (Victor Juri) o líquido con bomba peristáltica o membrana (fig. 8). Esto facilita mucho la construcción de la sembradora y aumenta la autonomía del sistema.

En cuanto al sistema de órganos incorporadores existe una tendencia a la localización del fertilizante a un costado y en profundidad con el sistema llamado 2x2 o sea 2 pulgadas a un costado y 2 por debajo de la semilla, lo que garantiza en cierta forma un buen aprovechamiento de los elementos inmóviles como el P y no provoca fitotoxicidad como los nitrogenados.

El sistema aparentemente funciona bien pero la colocación a mayor profundidad (2 pulgadas por debajo) resulta un poco teórica, dado que para maíz 5,5 cm de profundidad de semilla, el fertilizante tendría que colocarse a 11 cm cosa poco posible.

Los últimos ensayos realizados en USA indicarían la conveniencia de la doble fertilización en grano grueso cuando se trabaja con altas dosis, dado que al colocar el fertilizante en altas dosis en forma 2x2 pulgadas (2 al costado y 2 debajo) generaría un ambiente de alta salinización que las raíces de primeros estadios no lo aprovecharían de forma eficiente. En cambio al dividir el fertilizante poniendo una parte del P o P+K en la línea, generaría un estímulo de crecimiento radicular a nivel de plántula que posibilitaría una mayor exploración del fertilizante colocado a un costado con una menor concentración salina. Atendiendo a este concepto bien fundamentado parecería ser que la doble fertilización tiene futuro, ya sea sólida o líquida.

 

Colocación del fósforo en la línea

El fósforo y principalmente las formulaciones con menor concentración de nitrógeno, existe la posibilidad de colocarlo directamente en el mismo caño de bajada de la semilla, o bien con menor riesgo y en forma más eficiente a más profundidad con un kit de zapata o cuchilla y caño adherido directamente a la cuchilla de corte y remoción, la cual generalmente es turbo.

En cambio para el caso de la localización 2x2 en el mercado existen muchas posibilidades, ya sea el sistema monodisco y zapata con rueda limitadora que funciona bien en todas las exigencias, solo que es costoso, exige al bastidor en cuanto a torsiones, y al poseer rueda limitadora en cierta forma provoca sobre cargas al bastidor y al cuerpo al copiar micro y macro relieves, lo cual puede ocasionar problemas.

Otro sistema es un doble disco con discos de diferentes diámetros o discos desencontrados donde el disco de corte sea dentado, este equipo requiere pocos kg para su penetración, se adapta bien a diferentes condiciones solo que al carecer de rueda limitadora varía su penetración de acuerdo a las condiciones del terreno y provoca excesiva remoción que a ciertos productores no les agrada.

La solución para mejorar ambos sistemas sería colocarle al doble disco ruedas tapadoras bien pegadas al disco para limitar la profundidad y evitar la remoción y en una versión superadora que el sistema esté soportado por el paralelogramo en lugar del sistema actual que presenta cambios en el ángulo de ataque y sobre todo en la calidad del copiado.

Otra posibilidad para mejorar el sistema actual sería en el caso del monodisco quitarle rigidez a la rueda limitadora con un sistema de copiado por resorte de carga regulable. Cualquiera de los dos sistemas utilizados en un futuro tendrán que poseer como opcional limitadoras de profundidad y ruedas tapadoras para utilizar como alternativa de siembra a 26 cm soja en época de escaso crecimiento vegetativo o bien trigo a 26 cm entre hileras. Esto le otorga una alternativa de utilización mayor a la sembradora de grano grueso y posibilita una mejor amortización.

Un problema aún no resuelto en fertilización es el apelotonamiento del fertilizante nitrogenado dentro de la tolva de la sembradora. La solución pasa por varios factores confluyentes.

La calidad del fertilizante en su granulometría y su formulación, la humedad ambiente durante la siembra en horas tempranas con rocío, la caída libre con mangueras con curvas que se tapan, la poca hermeticidad de los distribuidores y tolvas, el dejar la sembradora cargada de noche y destapada (dejarla vacía y bajo techo o bien tapada con una lona) serán todos factores a corregir, como así también el hecho del excesivo movimiento con sinfines para el manejo a granel que generan polvo aumentando la posibilidad de taponamiento.

Existen fabricantes que utilizando el ingenio están utilizando el aire caliente y por ende con menor humedad que sale de la turbina de la sembradora neumática para evitar el humedecimiento del fertilizante. La salida de aire de la turbina va directamente a la tolva de fertilizante.

Otro avance es hermetizar los distribuidores y cambiar los caños de goma corrugados por tubos de plástico rectos telescópicos.

En lo referente a la calidad de los fertilizantes, existen grandes diferencias entre proveedores, pero el agregado de cal a las mezclas parece una solución para evitar la aglomeración del fertilizante por humedecimiento.

 


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Dirección: Ruta 9 km 636, CP 5988
E- mail: agprecision@correo.inta.gov.ar
 
Página web: www.agriculturadeprecision.org 

Los autores esperan que las personas que lean el trabajo, puedan realizar aportes o mejorar la precisión de los datos estimados y lo hagan utilizando las alternativas indicadas.