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Autores: Ing. Agr.
Mario Bragachini,
Introducción Cambios en los Sistemas Productivos argentinos que modifican el escenario del Mercado Presente y Futuro de la M.A. y en particular el de Sembradoras. Argentina experimentó un cambio en el sistema de producción muy profundo y acelerado en los últimos 15 años, pasando de una agricultura tradicional con alto requerimiento de mecanización, medidos en parámetros de CV/ha u horas hombre/ha/año destinados fundamentalmente a roturación primaria, preparación de cama de siembra y control mecánico de malezas, al sistema actual con una fuerte tendencia a la reducción de labores de roturación (labranza reducida), control químico de malezas y siembra directa (esta última en fuerte crecimiento). Estos cambios profundos que tienden a reducir los CV/ha y las horas hombre/ha/año sumados a la evolución de los materiales genéticos en los cultivos preponderantes de la pampa húmeda (trigo, maíz, soja, girasol y sorgo), el fuerte crecimiento del doble cultivo (trigo/soja), la aparición de la soja transgénica (que posibilita ampliar la frontera agrícola), llegando hoy a estimar un área de 10,16 millones de ha de soja en Argentina para la campaña 2000/01 cultivo que en más de un 50% es sembrado en forma continua (monocultivo), realizando una extracción de nutrientes no renovables como P-K-S (fósforo – potasio – azufre) definen un panorama futuro de la Agricultura Argentina de alta intensificación productiva, con crecimiento de escala, con asociativismo en el uso de la maquinaria (productores chicos) y en la comercialización y un creciente uso de agroquímicos y fertilizantes por ha, una agricultura con muchos servicios tercerizados, un despertar de la agricultura en zonas y provincias como Norte de Cba., Santiago del Estero, Formosa, Salta, Tucumán, Jujuy; zonas que con la S.D. (mejor eficiencia en el uso del agua) sumado a un desplazamiento de las isoietas que le otorgan mejores regímenes pluviométricos y la facilidad de control de malezas que otorga la biotecnología con la sojas RR (resistentes a glifosato), además de la posibilidad de siembras tardías de maíces Bt (resistentes al gusano barrenador de la caña), lo que otorga mayor posibilidad al maíz de entrar en rotación con la soja. Los cambios tecnológicos expresados ofrecen un panorama distinto que está provocando profundos cambios en las empresas rurales, que es conveniente conocerlos y analizarlos en profundidad para realizar la planificación y reordenamiento empresarial adaptado a estos nuevos escenarios. Mirando hacia otras zonas del país, también se observan cambios muy profundos en el creciente grado de intensificación productiva en las zonas centrales de Cba., Sta. Fe, Norte de Bs. As. y Entre Ríos, donde con mayores antecedentes agrícolas, mayor infraestructura, materiales y recursos humanos presentaron siempre mayor desarrollo y hoy demandan información de alto nivel tecnológico en genética, fertilidad de suelo, fecha de siembra, espaciamiento, tipos, localización y dosis de fertilizantes, control de malezas, insectos, enfermedades, nuevas plagas, manejo del rastrojo, biología del suelo, maquinaria específicas e inteligentes, sensores remotos, GPS (Agricultura de Precisión), nuevos sistemas de cosecha, almacenaje, secado, nuevas alternativas de comercialización, seguros multiriesgo, compra comunitaria de insumos, etc. También se debe tener en cuenta el incipiente crecimiento del riego complementario, ya sea de agua subterránea como de aguas superficiales que eleva el techo de rendimiento en zonas hasta ayer de escaso potencial. A todo ello se le debe añadir los futuros avances en biotecnología donde los cambios ya no solo pasarán como hasta ahora, donde los materiales comercializados son de idéntica carga genética pero con resistencia a insectos o herbicidas específicos, sino que en un futuro los cambios genéticos llevarán implícitos profundas modificaciones en el producto obtenido. O sea ya no se producirá un commodity sino soja o maíz con mayor aceite o alguna proteína específica, o un algodón de fibra distinta, o bien un producto con propiedades medicinales, NUTRACÉUTICOS de alto valor agregado. La agricultura moderna dispondrá de mayores fuentes de información, los avances científicos serán más rápidos y ya no solo estarán disponibles para los ultrainformados sino con el avance de Internet la difusión de la información será fluida y barata en su acceso, los sitios agrícolas desarrollados para temas específicos tendrán toda la información de las principales bibliotecas virtuales del mundo, lo que da la posibilidad de globalizar el conocimiento científico, el que se renovará con una rapidez nunca imaginada, necesitando los técnicos y productores una actualización permanente. El productor del futuro formará parte de una gran maquinaria (empresa rural) donde cada engranaje funcione hermanado con el siguiente de manera libre y aceitada, en un estrecho contacto, realizando el mejor aprovechamiento de los abundantes recursos que dispondrá, ya que como se sabe, ser pionero en el uso de una nueva tecnología tiene sus pro y sus contra, por ello es que se necesita buena información para entrar en el momento justo, pero también se sabe que una tecnología innovadora deja conocimiento para la siguiente lo que indica que estar desactualizado muchas veces resulta fatal ya que se pierde el ritmo del progreso para siempre. Muchas veces empresas equivocan el rumbo, al creer que los cambios son coyunturales y que volverán aquellas realidades que en determinado momento la favorecía. El sistema productivo del agro argentino está sufriendo profundos cambios y no son coyunturales, sino que serán más profundos dejando fuera del sistema a quienes no se preparen y planifiquen a futuro sobre una realidad que guste o no, indicarán rumbos que se pueden resumir en los siguientes puntos:
En el aspecto netamente de producción el resumen de lo expuesto anteriormente indica un escenario con tendencias que los proveedores de insumos deben tener en cuenta.
Frente a estas nuevas tendencias en la demanda de insumos el sector de la Maquinaria Agrícola Argentina está sufriendo un profundo cambio que afecta el mercado, donde luego del año 1997 con 913 millones de dólares de facturación, cayó en el año 98 a 812 millones, en el 99 a 548 millones y a una cifra cercana a los 500 millones para el año 2000. Esta caída de la demanda fue más pronunciada en algunos rubros que en otros, siendo los más afectados tractores, equipos de labranza primaria y secundaria, cosechadoras, cabezales, equipos de riego y algunos de forraje. Los rubros que a pesar de la crisis fueron afectados en menor medida son: sembradoras, pulverizadoras, fertilizadoras, agropartes, equipos de traslado, almacenaje y acondicionamiento de granos. De los rubros afectados pueden recuperarse frente a una reactivación de la economía del agro cosechadoras, cabezales, equipos de riego, equipos de forraje, mientras que tractores y equipos de labranza se mantendrán en los valores del año 2000 por un tiempo. El rubro que nos ocupa en el presente trabajo, sembradoras, es junto a pulverizadoras, fertilizadoras, equipos de traslado, almacenaje y acondicionamiento de grano los que más futuro presentan debido a varios factores. El actual esquema productivo enfocado al crecimiento de la escala y a la siembra directa, exigen al productor y contratista, calidad y capacidad de trabajo durante la siembra y el control de malezas e insectos, como así también en la fertilización. Como la evolución fue tan rápida, los escasos equipos existentes para sembrar, pulverizar y fertilizar sufrieron una obsolescencia tecnológica resultando conveniente su recambio.
Cifras que merecen ser tenidas en cuenta
Fuente: Secretaría de Ganadería, Pesca y Alimentación. El área de S.D. a nivel nacional se estima para la campaña 2000/01 en un 38% con un crecimiento estimado para el año 2004 del 55% del área, con una tendencia de mayor crecimiento en la zona central/norte del país y una lenta adopción en el sur del área pampeana debido a las bajas temperaturas.
Potencialidad del Mercado de Sembradoras en Argentina El mercado de sembradoras en Argentina crecerá por varios factores convergentes. Existencia de una muy mala relación entre el área de siembra cada año mayor, el número de sembradoras y su capacidad operativa. Anualmente en soja, trigo, maíz, girasol, sorgo, verdeos, alfalfa, maní, colza, algodón, arroz y poroto, se siembran unos 27 millones de ha. Se estima un parque de 50.000 sembradoras en potencialidad de uso, con una duración estimada de 12 años en promedio, la reposición anual ideal sería de unas 4.160 sembradoras/año con un promedio de uso de 540 ha/año de siembra. La reposición promedio de los últimos 4 años fue de 3.913 sembradoras pero durante el año 2.000 solo de 2.750, pero de una capacidad de trabajo superior al promedio de los últimos años, lo que indicaría que el número de reposición ideal para Argentina en los próximos años sería de unas 3.500 sembradoras/año con mayor ancho de labor, kit de fertilización y tecnología. (La S.D. limita el crecimiento del ancho de labor debido al requerimiento de potencia). Ahora bien este análisis no tiene en cuenta la necesidad de recambio por obsolescencia tecnológica ocasionado por cambio en sistema de siembra, convencional o directa, la acumulación de residuos en superficie, la necesidad de mayor precisión en maíz y girasol, la uniformidad de profundidad de siembra sobre rastrojo abundante, la simple y doble fertilización, esto hace pensar en la conveniencia de una rápida modernización del parque de sembradoras para sembrar en tiempo y forma las 27 millones de ha anuales con más de 10 millones en S.D. en el 2000/01. El productor posee la información de los reales beneficios de una correcta implantación en uniformidad de ubicación espacial de semilla, la uniformidad de profundidad que otorga desarrollo de plantas uniformes (eliminación de plantas dominadas y dominantes). También valora la uniformidad de dosificación y localización del fertilizante y lo que ello significa en el rendimiento de los cultivos, pero ese convencimiento de necesidad de inversión no se materializa por falta de posibilidad económica genuina y un sistema crediticio más accesible. Con el incremento de recambio de sembradoras el país se beneficiaría en un importante aumento en los rendimientos, la industria superaría la crisis y se producirían mayores puestos de trabajo en el interior del país.
Beneficios por un rápido rejuvenecimiento del parque de sembradoras.
Por todo lo expuesto y teniendo en cuenta el envejecimiento por edad y obsolescencia tecnológica del parque de sembradoras argentino, se aconseja tomar medidas para incentivar la renovación ya sea a través de subsidios en la tasa de interés, plan canje, reducción de impuestos, modernización de las leyes laborales, etc, medidas que seguramente producirán un incremento sustancial en la modernización y actualización tecnológica del parque de sembradoras en Argentina.
Situación del mercado de Sembradoras en Argentina Principales Fabricantes Achilli Di Battista, Agroindustrial, Agrometal, Apache, Ascanelli, Avec, Bertini, Cele, Crucianelli, Dancar, Deutz-Agco, Dolbi, El Chalero, Erca, Fabimag, Fercam, Gherardi, Giorgi, InriAgro, John Deere, Juber, Lescano, Metar, Migra, Pierobon, Pla, Praba, Schiarre, Semagro, Sembrar, Super Walter, Tanzi, Tedeschi, Templar, Victor Juri, etc.
Importadores: Agrometal/Great Plaints, Case, Cidef/Semeato, Flexicoil/New Holland, Fankhauser, John Deere, Jumil, SuperTatu, etc.
Para mayor información: Los autores esperan que las personas que lean el trabajo, puedan realizar aportes o mejorar la precisión de los datos estimados y lo hagan utilizando las alternativas indicadas. |