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Dossier de pulverizadoras. Mercado 2017-2018

  
 

Mario Bragachini, Fernando Scaramuzza, Diego Villarroel, Juan Pablo Vélez, Federico Sánchez, Gastón Urrets Zavalía; técnicos del área Mecanización Agrícola del INTA Manfredi.

Informe del rubro de pulverizadoras elaborado por técnicos del INTA Manfredi. Incluye datos del mercado 2017-2018, aspectos técnicos y mecánicos, innovaciones y tendencias de la máquina del futuro.  
 

El mercado argentino de pulverizadoras se caracteriza por una alta participación de la industria nacional, con el 80% de las ventas de los modelos autopropulsados y el 85% en el caso de las máquinas de arrastre.

Entre las innovaciones y tendencias del rubro, se destacan nuevas herramientas de agricultura de precisión como los sensores de malezas que permiten aplicar solo en el lugar específico, con un ahorro posible del 80%.

El 85% de los agroquímicos en Argentina se aplican con pulverizadoras autopropulsadas y de ello el 60% es realizado por prestadores de servicios -en la mayoría de los casos con más de una máquina- que trabajan en promedio unas 15.000 hectáreas por año. Este tipo de usuarios han modificado la tendencia que se impone hacia equipos con agilidad de transporte en caminos y rutas, con mayor capacidad de tanque, gran ancho de botalón y alta eficiencia en la aplicación, con alto despeje, equipos muy bien equipados electrónicamente, con muchos sensores, actuadores y software, conectividad con base de datos y retroalimentación permanente.

Sin embargo, el dato relevante que arrojó el mercado de pulverizadoras durante el año 2017 es que muchas máquinas fueron adquiridas por productores grandes que han decidido volver a realizar las aplicaciones con máquinas propias y contratar menos servicios.

Este escenario responde principalmente al cambio de situación del uso de herbicidas y al incremento de resistencia y tolerancia al Glifosato. Las últimas campañas han obligado a la utilización de otros productos (principios activos y modos de acción distintos) que se aplican tanto en barbecho como durante el ciclo del cultivo, requiriendo más cuidado y calidad de servicio, como así también una aplicación oportuna con seguimiento técnico.

Este contexto ha producido un incremento de los costos en los herbicidas por hectárea y por lo tanto a una mayor necesidad de eficiencia del uso de los mismos a través de la aplicación en el momento oportuno y con mayor calidad de aplicación, para no tener que recurrir a un aumento de dosis y por ende lograr mayor eficiencia. A la vez, el mayor uso de principios activos distintos requiere de un mayor cuidado en la limpieza de las máquinas cuando pasa de un cultivo a otro. Este tipo de usuarios es el principal demandante de sensores que permite la aplicación selectiva de malezas.

Máquinas pulverizadoras autopropulsadas usadas de 10 años presentan en el mercado 2017 una depreciación por uso y también por quedar tecnológicamente obsoletas, cambiaron tanto las prestaciones y equipamientos que ya quedaron fuera de preferencia de uso.

Evolución del mercado argentino de pulverizadoras de arrastre y autopropulsadas 2003 - 2017

Fuente: Estimación INTA Manfredi

 

La industria nacional lidera el mercado de pulverizadoras

El mercado argentino de Pulverizadoras está constituido por una gran participación de la industria nacional, la cual representa el 80% de las ventas de los modelos autopropulsados y 85% en el caso de los de arrastre, cabe aclarar que años atrás el protagonismo de la maquinaria nacional en el mercado era del 95%.

En el año 2017, 22 marcas entre nacionales y extranjeras compitieron en el mercado de pulverizadoras autopropulsadas, con una oferta disponible de 65 modelos.

El mercado argentino no solo está volcándose hacia equipos de mayor tamaño y potencia, sino también con mayor adopción de equipamiento electrónico, en autopropulsados (autoguía satelital, corte por pico, etc.), lo que provocó que la inversión dolarizada de las nuevas máquinas se incremente.

En este sentido, el precio promedio dolarizado de las máquinas vendidas en 2017 fue un 15% mayor que en 2016, debido a mayor potencia y equipamiento electrónico, lo que produjo que este rubro incremente su facturación en un 18% respecto al año 2016.

En los próximos años podría crecer la participación de los modelos importados de pulverizadoras autopropulsadas, como respuesta a la radicación en el país de marcas multinacionales que comienzan a generar saldos comerciales importantes. Esto permitiría habilitar el ingreso de pulverizadoras fabricadas fronteras afuera, o partes para ensamblarlas. Este tema preocupa y complica la competitividad de la industria nacional, ya que Argentina no está para nada en desventaja en tecnología de producto, pero sí se complica la competencia por el costo argentino, incluso en el mercado interno, y ahí es donde la preocupación se acrecienta por estar en juego muchos puestos de trabajo argentinos.

Al igual que viene sucediendo desde hace 3 años, el margen de ganancia de las fábricas locales y principalmente de los concesionarios se vio reducido, con una revalorización del usado en los negocios y una acotada reventa por falta de competitividad frente al crédito de la maquinaria nueva, a la que se accede con crédito de tasa subsidiada en pesos. La pérdida de competitividad del usado quitó capital de trabajo al fabricante de ventas directas y también a las redes de concesionarios que se encuentran con muchas máquinas usadas en sus playas sin posibilidades de ventas.

Entre las luces amarillas que se detectan en este rubro, están la insuficiente línea de crédito con tasas subsidiadas de Bancos Oficiales (BNA y Provinciales), fundamentalmente para equipos con más del 60% de componentes nacionales. Este es un aspecto que se considera importante para jerarquizar los fabricantes nacionales y aumentar su competitividad para mantener y crear nuevos puestos de trabajo.

Respecto a la evolución del mercado es evidente que desaparece lentamente el nicho de pulverizadoras de arrastre y crecen las pulverizadoras autopropulsadas, pasando lentamente de 2.800 litros y 28 m de barral promedio, a 3.000 litros y 30 m; y una tendencia hacia mayor capacidad de trabajo. Es constante la aparición de máquinas de 3.500 y 4.000 litros con barrales de más de 40 metros, con motores de hasta 270 HP -tanto delanteros como traseros-, acompañados por cajas automáticas o de transmisión variable continua, totalmente hidrostática.

En los modelos de mayor capacidad, tanto importados como de la industria nacional, el tanque está ubicado en el centro de gravedad, el barral de pulverización será de ubicación trasera, aparece la fibra de carbono en los barrales, el autoguía en un alto porcentaje reemplazando a las barras de luces, el corte por sección, la dosis variable, los tanques de apoyo para contratistas, entre otras innovaciones.

El mercado interno seguirá demandando el 90% de las máquinas autopropulsadas de 28 a 36 metros de ancho de barral con autonivelación, tanques de más de 3.000 litros y suspensión neumática, seguramente con transmisión hidrostática en un alto porcentaje, motor delantero en la gran mayoría de las máquinas del futuro o bien otra disposición de motor que permita ubicar el tanque en el centro de gravedad de la máquina logrando estabilidad permanente, motores de potencia mayor de 150 CV.

 

 

Oferta de modelos

El mercado de pulverizadoras autopropulsadas se reparte entre 22 marcas, incluyendo 17 empresas nacionales y cinco multinacionales. En total, la oferta disponible llega a 65 modelos, según el relevamiento de MaquiNAC. De ese total, 80% de los modelos corresponde a equipos fabricados en el país, tendencia que viene siendo amenazada por empresas importadas líderes del sector con fuere presencia en Argentina.

 

Tendencias en Pulverizadoras

Un repaso de la oferta disponible y de los últimos desarrollos que se incorporaron al mercado permite tomar algunas notas de las tendencias tecnológicas que se observan en el segmento.

Potencia

El grueso de la oferta se ubica en el rango de 120/160 HP, aunque comienzan a ganar presencia las versiones con motorización de mayor potencia, en línea con los requerimientos adicionales del incremento de la capacidad operativa y las transmisiones integrales. Entre los modelos importados, 77% de los equipos opera con motor de más de 160 HP.

Motor delantero

Si bien el 64% de los modelos mantienen la configuración tradicional del motor detrás de la cabina, entre los lanzamientos recientes se impone el uso del impulsor en la parte delantera. El replanteo de diseño permite optimizar el equilibrio de pesos, ubicando a dos componentes de peso fijo en los extremos (el motor adelante y el botalón atrás), y dejando en la parte central al tanque, cuyo peso bruto varía a medida en que se va aplicando el líquido a pulverizar.

Transmisión

A diferencia de otros mercados como Brasil, en Argentina sigue prevaleciendo el uso de pulverizadoras con transmisiones mecánicas 4x2. Eso obedece a su menor costo y la simplicidad de mantenimiento, dos atributos muy valorados especialmente por los contratistas, añadiendo el menor consumo de potencia y combustible. Por cierto, la existencia de grandes extensiones de suelos llanos es otro factor fundamental en tal elección. A medida en que la agricultura se traslada a zonas más escarpadas cobra mayor fuerza la demanda de sistemas hidrostáticos 4x4, que hoy suman 28% de los modelos disponibles.

Capacidad de tanque

Las pulverizadoras argentinas marchan a la vanguardia en lo que respecta a incorporación de tanques de mayor capacidad volumétrica. Las grandes extensiones agrícolas que predominan en nuestro país, combinado con el uso creciente para prestación de servicios por parte de contratistas hacen que este indicador sea muy valorado al momento de elegir un equipo nuevo.

Un 40% de los modelos disponibles se ubican en el rango de 2.800 a 3.100 litros de capacidad, en tanto que otro 35% se encuadra por encima de ese nivel. Además del tamaño del tanque principal, la optimización del trabajo también contempla el proceso de recarga de insumos, con la incorporación de motobombas, mixers y lavabidones para asegurar un reabastecimiento eficiente.

Los tanques de acero inoxidable en la medida que se difundan el uso de herbicidas hormonales tipo 2,4 D ó DB ó Dicambra, por ejemplo, el lavado y limpieza del tanque hace que acero inoxidable sea una necesidad.

Aclaración: las aplicaciones aéreas con herbicidas hormonales son muy complicadas por la deriva.

Ancho de botalón

En línea con el punto anterior, también crece la adopción de barrales de mayor extensión. Más de la mitad de los equipos disponibles superan los 28 metros de ancho de labor. La tendencia impone el desarrollo de sistemas más eficientes en la autonivelación (como el basculante central presentado por Praba/Favot en 2013), suspensiones neumáticas independientes y componentes constructivos de menor peso y mayor resistencia. Por caso, durante el último año las empresas Pla, Praba, Ombú y Caimán incorporaron opcionales con botalón de fibra de carbono, con versiones de 32, 36 y 40 metros, según los casos; y la empresa John Deere adquirió la firma King Agro, fabricante de barrales de pulverizadoras de fibra de carbono. En el mercado de Estados Unidos John Deere posee un barral de 40 m de ancho de fibra de carbono King Agro, ya comercial. Otro fabricante como Metalfor, ya posee también barrales de más de 40 m de ancho construido con tubos de acero de alta resistencia de bajo peso.

Mayor despeje

La necesidad de realizar aplicaciones en diferentes estadíos de los cultivos impone el desarrollo de equipos con mayor despeje. Ello exige rediseños en los chasis (Favot presentó en 2013 el modelo MAC 2526, con suspensión montada sobre los trenes rodantes), complementados con rodados de 36, 42 y 46 pulgadas. Caimán posee un modelo de máquina de altura variable para aplicación y se baja para transporte.

El mayor despeje también es requerido hoy para máquinas duales, con kit de fertilización y siembra al voleo con doble plato esparcidor. Esto está siendo muy requerido para sembrar al voleo cultivo de cobertura, como avena, trigo, centeno, triticale sobre maíz casi a punto de cosechar.

Otras tendencias

También se registran mejoras importantes en lo que respecta a la calidad de aplicación. En 2013, la firma D&E presentó el sistema de detección de malezas WeedSeeker, apto para aplicaciones automáticas de pulverización inteligente a partir de la detección del índice de materia verde. Permite ahorrar hasta 80% de insumos, además de incrementar la capacidad operativa, ya que se pulveriza sólo donde hay malezas. Geosistemas, por su parte, incorporó el sistema de pulverización selectiva de barbechos WeedIt, con sensores independientes cada 2 m que permite diferenciar las malezas por clorofila.

Al avance de la innovación en pulverización no podemos dejar de mencionar las más de 160 máquinas instaladas con sensores selectivos de malezas. Esta inversión en el 2014 fue muy incipiente, pero hoy es una realidad en la eficiencia de uso de fitosanitarios con ahorros que rondan alrededor de un 65% de producto y aportan a la sustentabilidad del ambiente productivo, mejorando las decisiones agronómicas, económicas y agroecológicas. A la vez que generan tendencias en los equipos de pulverización de fabricación nacional, que piensan en cómo desarrollar un botalón de mayor calidad y estabilidad, y configuran el abastecimiento de tanques para el preparado de los caldos.

Este sistema de aplicación dirigida tomó fuerte protagonismo principalmente con la generación de resistencia en diferentes tipos de malezas, debido a distintas causas que hicieron plantear un nuevo y más efectivo control de la problemática.

Esta herramienta ha tenido un fuerte crecimiento en los últimos tres años, llegándose a comercializar poco menos de 70 equipos en 2015 y hacia fines de 2016 alrededor de 160, totalizando 200 en el 2017. Cada año tiende a aumentar la cantidad de maquinaria equipada con esta tecnología de control y esto marca con claridad la intención que tiene tanto el productor dueño del establecimiento, como el contratista mismo que presta servicios. La tendencia ya no pasa por hacer una aplicación uniforme con altas dosis de producto en todo el lote, los planteos ya se piensan incorporando esta tecnología para definir pulverizaciones dirigidas, combinando distintos productos y modos de acción.

Por otro lado, la concentración de ventas se destaca principalmente en el norte del país, donde la problemática de malezas es más importante y los tiempos de barbecho son mayores, de todos modos se observan algunos casos puntuales en la zona pampeana en lo que hace a control selectivo de malezas.

Las ventajas de la incorporación de esta herramienta ya son concretas, desde el manejo más racional en el control de las malezas, evitando la aplicación de altas dosis de producto para pasar a un control más estratégico. De esta manera no solo se ataca la resistencia en la población de diferentes malezas, sino que también se logra un realizar un manejo agroecológico en el control fitosanitario de los cultivos. Pero también es real y no menos importante la ventaja de poder ahorrar producto en la aplicación, siendo que ciertos insumos suelen tener una importante participación en los costos que tiene el ciclo de un cultivo.

Es una herramienta para abordar la problemática pero no la solución de la misma. El problema es el tiempo prolongado de los barbechos que es donde la tecnología tiene alto impacto, donde se hacen varias aplicaciones antes de realizar la siembra. La problemática también es que la resistencia se va a seguir generando y se van a tener que pensar diferentes estrategias de control, combinación de productos, rotaciones, cultivos de cobertura, cultivos de invierno, etc.

De todos modos, en pulverización selectiva de malezas -por ahora con sensores de identificación precisa- lo nuevo está por llegar de la mano de la visión artificial y ahí Bayer/Monsanto y Bosch en Alemania están muy avanzados con una innovadora plataforma que trabaja con fotografías y escaneo (con un mínimo de 500 fotos) en donde la maleza se compara en milésimas de segundos y formula la mezcla de 3 herbicidas concretos y agua, y es aplicada por inyección pico por pico. Esta tecnología se adaptaría a futuro para enfermedades o plagas.

Otra gran innovación en materia de aplicación terrestre con ultra bajo volumen con tamaño de gotas controladas de acuerdo al producto, condiciones ambientales y objetivo de aplicación, está en el equipo centrífugo eléctrico con caudal controlable de los cabezales de aplicación. La empresa IGB Tecnología (Laboulaye, Córdoba), junto con una empresa societaria, patentó cabezales de aplicación computarizados que regulan en 100, 200, 300, 400 y 500 micrones el tamaño de gota con cabezales instalados a 1,4 m de distancia en el barral. Novedad e innovación que por ahora merece pruebas exhaustivas mecánicas y agronómicas, con grandes posibilidades de nichos de aplicación.

 

Telemetría

La telemetría, si bien es una tecnología que ya está presente hace varios años en diferentes empresas líderes, estos dos últimos años ha marcado un fuerte crecimiento e incorporación, principalmente como herramienta de control, gestión y asistencia técnica. Se percibe que las principales empresas del mercado aprovechan la posibilidad de realizar el seguimiento de la maquinaria en tiempo real y a distancia, no solo para obtener información para la gestión y la logística, sino que también es aprovechada por la misma empresa a través de sus concesionarios para hacer más eficiente el trabajo y responder ante inconvenientes mecánicos en tiempo y forma.

La clara tendencia es ir en el camino de la interconectividad, la posibilidad de recibir y enviar información desde la oficina hacia la maquinaria en el campo y viceversa, la posibilidad de monitorear las herramientas que generan información a campo.

Respecto a los equipos de agricultura de precisión, los autoguías satelitales crecieron en ventas en 2016, aquí hay muchos factores que juegan a favor de ello, probablemente el recambio de equipos ha hecho que otras herramientas también se sumaran a la implementación de tecnología en este rubro como lo son el corte por sección, la dosis variable y la guía automática de precisión, este último viene creciendo a pasos agigantados y en muchos caso a remplazado al clásico banderillero o barra de luces.

A pesar de ser las principales herramientas adoptadas en nuestro país, el potencial que tiene la información que se genera, normalmente no es utilizado. Hay que tener en cuenta que tanto los monitores de siembra como los banderilleros satelitales generan un mapa de aplicación, con lo cual también se está obteniendo una trazabilidad y certificación de las labores realizadas como BPA (Buenas Prácticas Agropecuarias). A través de estos mapas se demuestran entre tantos parámetros, dosis de fertilización, densidad y velocidad de trabajo, como así también calidad y efectividad en las aplicaciones de pulverización, registrando parámetros como litros y dosis por hectárea entre los más importantes.

A ellos se les añaden ahora los datos climáticos instantáneos con corrección on-line de la casilla meteorológica arriba de la máquina conectada con la web en tiempo real.

La realidad demuestra que tanto los mapas de pulverización como los de siembra son aprovechados en toda su magnitud, con lo cual esta información deja de ser relevante tanto para el contratista que presta el servicio, como para el productor que contrata el mismo.

Autores: Mario Bragachini, Fernando Scaramuzza, Diego Villarroel, Juan Pablo Vélez, Federico Sánchez, Gastón Urrets Zavalía; técnicos del área Mecanización Agrícola del INTA Manfredi.
Marzo 2018